viernes, 16 de noviembre de 2007

Y tal como vino...

Se fue. Cosas que pasan...
Ayer estaba bastante mal, es lo que tiene intuir que alguien está por ignorarte. Pero se supera rápido cuando estás acostumbrada a que te dejen una y otra vez.
Lo que ha pasado es que parece que a él se le ha pasado el capricho, por lo que sea. Y creo que en mi caso era algo más que un capricho. Pero bueno, de todas maneras el zagal es majo y tiene un no se qué. No voy ni a ignorarle ni nada, creo que a fin de cuentas, por mucho que lo intente, no va del todo conmigo, luego es peor...
Hola y Adiós, creo que no queda nada más... no me termina de convencer que una persona que se me sincera en un momento dado, luego no tenga el valor a decirme lo que piensa en realidad... y mira que quise hablarlo con él. Pero quizás le dí demasiadas vueltas y demasiada importancia, otro de mis grandes defectos.
Estaré bien mientras esté entretenida... la verdad es que se había convertido en demasiada parte de mi vida sin saber cómo y yo creía que era mutuo... pero se ve que pensar como debe ser no es cosa mía.
Tiempo al tiempo y éste todo lo cura. Escarmentada para los próximos meses, nunca podré decir que no volveré a caer, porque luego me siento mucho peor cuando caigo...
Gracias por soportar mi interminable monotema estos días, al menos me desahogué.

¿Es que nunca maduraré?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

pos nada animo y a otra cosa :)

Osano-Wo dijo...

La gente que te aprecia siempre estara cuando los necesites, eso tenlo claro ;).