Se acabó. A la 1,20 de la madrugada ya estaba cruzando la puerta por última vez como empleada.
Han sido cuatro años y medio largos... ¿son todos los trabajos así? ¿se siente uno tan poco valorado por los que mandan siempre?
No me perderé en lo negativo, tan solo recordaré que no pude llorar. Siempre hay algo que te amarga el momento... bueno, si lloré. Fue al despedirme el miércoles de una chiquilla majísima, apoyo una de la otra con respecto a ciertas inclemencias con el gerente. A ella también le queda poco en la empresa (no es de extrañar, porque a los más antiguos apenas se nos ha respetado, desde siempre).
También he llorado hoy un poquito, por una boliviana que es casi como una hermana (hablando de camaradería en el curro, claro).
Pero, vamos, me he quedado hablando con mis niñas al terminar de cerrar el restaurante y entre las tres hemos maldecido la mala costumbre que tienen de llenar lo que son las afueras de la ciudad de garitos cutres de salsa y de chunda chunda, a la que va la mayoría de la masa a perder el sentido con el alcohol y las drogas (la otra noche me crucé con un par de parejas jincando fuera del mismo coche... en plena calle, casi frente a las puertas de los garitos de los que habrían salido... en fin, irían puestos de todo, porque eso no es de gente normal).
Cervecita, penumbra y la intimidad que da conocerse bien :) te quedas hablando durante algún tiempo, perdiendo la noción del mismo.
Como detalle... el chico-paquete-pero-que-mono, me dio un par de besos... después de mirarme fijamente durante un instante que se me hizo eterno... ¡qué ojos!
Mi taquilla está vacía, sólo me queda esperar a que me llamen de la oficina para que me digan que puedo pasarme a por mi último sueldo, el de estos días de septiembre...
Bueno, pues otra etapa que se termina :) espero que lo que venga ahora sea mejor, aunque de la gente con la que trabajaba no me quejo. Sólo que el poder se sube a la cabeza, lástima de aquellos que se crean alguien siendo un simple encargado de una hamburguesería -_-, qué penita dan.
Hand in my Pocket de Alanis Morissette... la pongo aquí porque es la última canción que estaban poniendo en la radio antes de apagar todas las luces... :)
sábado, 8 de septiembre de 2007
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1 comentario:
Cuanta razon tienes en el penultimo parrafo del post. En mi caso se aplico en el pasado cambiando hamburgeseria por cibercafe.
¿Parejas jincando en la calle? Que recuerdos xDDD.
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