Mi trabajo no me emociona, sólo me cansa. Aunque no es tan malo si me permite tener mis caprichos y esas cosas, supongo.
Tengo internet desde hace mes y medio. Lo que me he bajado de la red no está en los escritos y aún así me apetece ir al cine a ver una película que me han desaconsejado unas cuantas veces. La verdad es que lo que no le gusta a mi cuñado me hace ilusión verlo, por deporte. Es una larga historia que no viene a cuento ahora.
Pues sí, esta tarde he tenido una sala de cine enterita para mí, jejejeje. Karl Urban y yo solitos... Bueno, esa era mi fantasía. Estaba un pelín más tocho de lo que esperaba, pero esa mirada tan intensa la tenía igual, aaaaaaah, qué hombre... voy a recogerme las babas y ahora sigo.
Lo mismo que me apetece odiar lo que a mi cuñado le gusta y a la inversa, también es cierto que me dejo influenciar por algún que otro torrelaveguense o como sea que se llamen. No pude evitar empezar a leer los malditos libros de Harry Potter, Diosssss... lo cierto es que las películas las tengo originales por alguna parte del desorden de mi habitación, pero lo de leerme los libros no entraba en mis planes. Aunque claro, si hablas casi todos los días con alguien que tiene a Snape en todas sus vertientes, poses y fotos manipuladas que puedas imaginar, de avatar del messenger... acabas haciendo cosas xD
Y ¡si! Me gusta lo que llevo leído en un día (más de la mitad del primero), ale, ya está, ya lo he dicho. Supongo que iré comentando cosas de estas en adelante.
Y como esto está resultando ya muy largo, seguiré más tarde :)
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1 comentario:
Tiempo muuuy bien invertido ^_-. Snape foreveeeer!!!!
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