Lo peor de creer en las musas es que te imaginas que te van a ayudar a sacarte las castañas del fuego y cuando las llamas, nunca están.
A veces me alegro de que pase, por ejemplo, en días en los que me lo he pasado bien o días en los que me lo he pasado bien y me han hecho pensar. Para una persona que ha decidido que sus vacaciones del trabajo también intentan ser unas vacaciones mentales... que te saquen a la calle (con lo que te entretienes) y que te digan de jugar al ajedrez (bueno, apalizarte en un par de partidas de ajedrez es lo correcto y lo sucedido), implica que tengo que pensar, adelantarme a los movimientos de mi adversario... es difícil. A ver, me lo he pasado bien, incluso lo necesitaba como agua de mayo, pero la excesiva actividad cerebral que ha conllevado el juego... me ha dejado colgada con las musas.
Me hago una imagen mental del par de musas que circulan por aquí... no es agradable verlas bebiendo y pasándoselo bien mientras las miro desde el otro lado de la habitación con las manos en el teclado y un documento en blanco.
Anoche... bueno, esta mañana me he acostado a las ocho de la mañana y me he levantado cuatro horas después, no he dormido nada más... oh, vaya, creo que ya se por qué veo a las musas por aquí, debería acostarme ahora mismo.
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2 comentarios:
mi madre diría: ese desorden de vida no es bueno
:P
quien quiere orden? lo que yo quiero es un novio xD (y fuerza de voluntad también)
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